Coaching Náutico: una experiencia para disfrutar

La navegación a vela tiene sabor de aventura. El contacto con la naturaleza, el movimiento del velero y el acicate del viento  tienen el poder de eclipsar lo cotidiano y sus preocupaciones.

Bajo el cielo inmenso y con vista a una costa “dibujada y ajena” sólo hay lugar para el entusiasmo. A bordo de un velero, sin duda se aprende sobre el trabajo en equipo, pero también se disfruta enormemente. Bien saben de esto los navegantes que han transformado la práctica en una adicción.

Esta época, propicia para el coaching en veleros encuentra aquí una fuente no solo de aprendizaje  productivo sino también de diversión.

Ya al subir al velero se “cuenta” mentalmente con el otro. El compañero se torna imprescindible. Esta idea constituye la base de integración necesaria y primaria para el trabajo en equipo. Luego quedará en los entrenadores lograr en el rescate que la navegación se constituya en verdadera metáfora de aprendizaje organizacional. Cabe entonces la pregunta:

¿Será la memoria ancestral? El hombre conquistó territorios gracias a la navegación ; creó civilizaciones y también protagonizó las más feroces batallas. La historia pone de relieve equipos de excelencia . Basta recordar a los vikingos a quienes muchos historiadores consideran los mejores navegantes de la historia.

Y si consideramos armar una flota sea grande o pequeña el entusiasmo va en aumento y se transforma en poderosa motivación. La navegación es un medio “natural” al hombre. Ha sido y es una herramienta imprescindible al servicio de sus objetivos. Quizás esté en su ADN circulando desde el fondo de los tiempos…

Indudablemente: una experiencia trascendente y enriquecedora , ideal para producir motivación, integración y despertar el duende dormido de la aventura.